Lo que NO significa ser lactivista (I)

A principios de febrero los medios de comunicación sufrieron un terremoto informativo debido a que un pediatra publicó un libro sobre lactancia materna en el que se contradicen las directrices de la OMS y la AEPED sobre el tema. El asunto ha sido discutido largo y tendido y sigue trayendo cola, y desde LacMad no tenemos nada más que añadir a la gran cantidad de iniciativas que están surgiendo por todo el país para paliar los efectos de esta publicación.

En LacMad invertimos nuestro tiempo en formarnos sobre lactancia materna y en apoyar a las madres que desean dar el pecho porque creemos que cada familia tiene derecho a elegir la forma en la que alimenta a sus hijos, y si la forma elegida es la lactancia materna muchas veces se necesita un apoyo extra para conseguirlo. No consideramos que nadie sea mejor madre por dar el pecho, ni que las que deciden utilizar leche artificial desde el principio sean egoístas, ni que la que empieza dando el pecho y se pasa al biberón sea una floja. Lo único que pretendemos es proporcionar información desde el punto de vista de la evidencia científica, para que nadie tenga que dejar la lactancia materna por falta de apoyo.

Lactivista

Esto nos convierte en lactivistas. Existen multitud de webs en los que se puede encontrar la definición de lactivismo, su origen, sus objetivos, y lo describen tan bien que no hace falta que lo repitamos aquí. Incluso existe un libro de Ibone Olza que se titula así, muy recomendable por cierto.

 

 

En el libro del pediatra que mencionamos se acusa de una forma muy directa al lactivismo de una enorme cantidad de tópicos que es cierto que están bastante arraigados en muchos sectores de la población. Hemos hecho una recopilación de ellos para dejar claro que no somos un montón de locas obsesionadas por que los niños se alimenten únicamente de pecho caiga quien caiga, y nos ha quedado bastante largo por lo que lo repartiremos en varias entregas. Aquí tenéis la primera.


1. El lactivismo no significa considerar que los hospitales no-IHAN sean enemigos de los niños

ihanQue un hospital sea IHAN significa que tanto la madre como el niño tienen más posibilidades de recibir una asesoría en lactancia materna de mayor calidad que en un hospital no-IHAN, y que los protocolos de atención a madre y a niño tienden a la no separación. Esto es un hecho. No significa que todo el personal de un hospital IHAN esté correctamente formado en lactancia ni que no haya nadie en todo un hospital no-IHAN que sea prolactancia, sino que tienes mayores posibilidades.

Las lactivistas no tenemos acciones en los hospitales, ni tenemos interés personal en que las madres acudan más a un sitio o a otro.

 

2. El lactivismo no significa fomentar que las madres que dan leche artificial se sientan mal (“malas madres”)

Imagen obtenida de www.galleryoftheabsurd.com

El lactivismo se basa en el respeto absoluto por las decisiones de cada familia. Cada una tiene sus circunstancias y sus necesidades, y nunca debemos juzgar los actos de nadie. Es obvio que la leche materna tiene unas cualidades que no puede tener la leche artificial, pero elegir una opción u otra no tiene nada que ver con las aptitudes en lo que a maternidad/paternidad se refiere.

Son innumerables las circunstancias en las que los padres tenemos que elegir, unas veces serán unas y otras serán otras y las hacemos siempre pensando en lo mejor para nuestros hijos. Después del tema teta/biberón pasamos al tema trozos/papillas, comida casera/potito, porteo/carrito… hay infinitas combinaciones posibles y no hay una verdad universal.

 

3. El lactivismo no está en contra de la leche artificial, sino de su uso inadecuado

Imagen obtenida de la mediateca de RTVE

Porque es totalmente falso que las leches artificiales hoy en día se parezcan mucho a la leche materna, ya que por mucho que avance la ciencia nunca será un líquido vivo. Es imposible que los sucedáneos adapten su composición al momento del día en el que el niño come, contengan los anticuerpos adecuados en cada momento, o incluso varíe su proporción de grasa según las necesidades del bebé.

Las leches artificiales son una alternativa válida siempre que no es posible que el bebé tenga acceso a la leche materna, pero no están exentas de riesgos y el organismo del niño asimila mejor siempre la leche de la madre que la artificial(*). En asociaciones como LacMad colaboramos con las familias para que los bebés sean alimentados preferentemente con lactancia materna, sin perder nunca de vista que lo principal es que el niño esté sano. A veces surgen problemas en la lactancia que hacen que los bebés necesiten suplementos de leche artificial, y es nuestra labor saber reconocer cuándo es así e informar debidamente a las familias sobre ello.

(*) Existen circunstancias muy concretas en las que el bebé no puede alimentarse del pecho de su madre, como por ejemplo que padezca galactosemia, que la madre tenga posibilidades de contagiarle alguna enfermedad como el SIDA, que la madre esté recibiendo determinados tratamientos antitumorales… Puedes encontrar más información al respecto aquí: www.who.int

 

Más información:

  • Iniciativa IHAN: www.ihan.es
  • Código Internacional para la Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna (UNICEF): www.unicef.org
  • Razones médicas aceptables para el uso de
    sucedáneos de leche materna (OMS) (formato pdf): www.who.int

(Continuará…)

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.