Todo el mundo está muy preocupado por la obesidad infantil

Nos ha llegado un comunicado por parte de una conocida revista para padres y madres para que nos unamos con ellos contra la obesidad infantil. Y para ello nos dicen que quieren lanzar una campaña que involucre a todos los agentes involucrados, desde los padres hasta los colegios y por supuesto incluyendo a la industria alimentaria y a los medios de comunicación.

Proponen un decálogo (que está muy bien, muy bonito y completo), y nos solicitan incluir el logotipo de la asociación en su revista y su web para cuando comience la campaña. De dicho decálogo destacamos que menciona los siguientes factores:
  • La promoción de la lactancia materna como la mejor alimentación para el niño hasta los seis meses (olvidan mencionar que se recomienda que hasta esa edad sea en exclusiva y luego mínimo durante dos años, pero bueno aceptaremos barco).
  • Formación en nutrición a las familias (aunque nosotros incluiríamos aquí también a los profesionales sanitarios, a lo mejor así la AEPED deja de patrocinar alimentos tan sanos y necesarios como las galletas).
  • Respetar que los niños regulan su propio apetito, sin necesidad de obligarles a comer.
  • Implicar a la industria alimentaria para que no cree productos con demasiado azúcar, grasas (no específica las grasas trans, como si las grasas fueran malas en general, pero vale lo aceptamos), sal, etc.
  • Que los medios de comunicación ofrezcan información rigurosa sobre nutrición y ejercicio físico.
A priori todo genial, pero ¿qué pasa cuando entramos en la web de esta revista? Esto:
RevistaPreocupadaPorLaObesidadInfantil

Biberones everywhere, ou yeah

En primera plana tenemos dos veces a una madre dando biberón publicitando una marca de leche artificial y sus cereales. Esto ya directamente incumple el código de comercialización de sucedáneos de la leche materna, que está creado precisamente para proteger la leche materna de los ataques de la industria alimentaria (podéis echarle un vistazo aquí). En España no es ilegal porque desafortunadamente la normativa es más laxa y se admite publicitar las leches que no son tipo 1, y como bien nos dijo el doctor José María Paricio las empresas aprovechan este resquicio legal para hacer las latas de leche tipo 2, 3, 4 (hasta el infinito y más allá) exactamente iguales a las de tipo 1 para que podamos reconocerlas con facilidad y comprarlas, implementando en realidad publicidad «encubierta». En los envases tampoco se puede colocar la foto de un bebé rollizo feliz, pero nadie dice que no se pueda poner » al lado» de las latas en un anuncio, así que hecha la ley, hecha la trampa.

 

Por si fuera poco sus cereales tienen cantidades exorbitantes de azúcar, del todo inapropiados para niños (y menos para menores de 12 meses como es el caso), incluso con una variedad que tienen la cara de etiquetar como «sin azúcares añadidos» olvidando decir que gracias a someter a dextrinación a los cereales en su estado natural lo transformamos todo en azúcares libres.

 

A los responsables de esta revista les queremos decir que su iniciativa nos parece muy bonita y que nos uniríamos gustosamente si todo fuera coherente, pero con semejante carta de presentación nada más entrar en su web no podemos hacerlo ya que incumple más de la mitad de los puntos que ellos mismos incluyen en su decálogo. Sabemos que publicaciones como estas viven sobre todo de la publicidad, así que entendemos los motivos por los que esta clase de anuncios están y estarán ahí, así que por eso mismo nosotras seguiremos combatiendo la obesidad infantil con nuestras armas sin adherirnos a su campaña.

 

Contra la obesidad infantil nosotras como madres proponemos:
  • Que se forme adecuadamente al personal sanitario tanto en lactancia materna como en nutrición, a ser posible incorporando la figura de los nutricionistas en la sanidad pública.
  • Que la industria alimentaria no pueda financiar actividades sanitarias ni «colaborar» con estamentos como la Asociación Española de Pediatría. Así no tendríamos que ver que existe una «cátedra Ordesa» de Nutrición Infantil que crea «libros blancos» de nutrición que se toman como si fueran una guía oficial y que tienen un claro conflicto de intereses. Por supuesto tampoco podrían patrocinar congresos, financiar estudios, o anunciarse en las revistas destinadas al personal sanitario. ¿Acaso alguien se imagina a la industria tabacalera patrocinando un congreso de Neumología? ¿Por qué cuando se trata de alimentación infantil todo vale?
  • Que se publicite de forma específica la lactancia materna, dejando claros los riesgos de utilizar leche artificial. Debe ir de la mano del punto anterior, o si no no se logrará nada más que madres con sentimiento de culpabilidad y enfrentamiento.
  • Que se fomenten los hábitos de vida saludables para toda la familia. Porque los niños hacen lo que ven, no sirve de mucho promover actividades en los colegios si luego el estilo de vida es sedentario y el ambiente es obesogénico (en los casos de obesidad infantil de hecho sin reeducar a la familia no se obtienen resultados). De paso si en los colegios dejan de castigar sin recreo por no hacer los deberes, mejor.
  • Aumentar el alcance del Real Decreto 867/2008, de 23 de mayo con el que España se adhiere al código internacional de comercialización de sucedáneos de lactancia materna, ampliándolo a todo tipo de leche artificial (incluyendo leches de continuación) y alimentos para niños, así como cualquier biberón, chupete o tetina.
  • Regular de forma valiente el etiquetado de los alimentos, incluyendo un semáforo nutricional para las grasas trans, el azúcar y la sal, y una advertencia estilo las de las cajetillas de tabaco cuando los niveles sobrepasen lo admisible. La normativa es muy laxa, como bien se demuestra en este artículo publicado hace bien poco: Azúcares en alimentos infantiles. La normativa española y europea, ¿a quién protege?
  • Crear normativa específica sobre la publicidad destinada al público infantil convirtiendo en norma el código PAOS y que absolutamente nadie cumple ahora porque es voluntario, equiparándola a la reglamentación del alcohol y el tabaco. Os recomendamos que echéis un vistazo a estos links del blog Gominolas de Petróleo porque ponen los pelos de punta:
Somos muy conscientes de que nuestra propuesta no es perfecta, que seguro que faltan muchas cosas y que además se pasa de idealista. Pero por algo hay que empezar, por soñar que no quede. Y qué a gusto nos hemos quedado.

 

You may say I'm a dreamer

 

Más información:

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