Niños ingresados, familias maltratadas #MiMamáCura

En Collado Villalba contamos con un hospital de reciente construcción que desde el principio ha diseñado las áreas de pediatría y neonatología pensando en los niños y en las familias, de modo que cuando se ingresa a un bebé sus progenitores tienen puertas abiertas 24 horas (incluso en la UCI), comedor, y vestuarios para no tener que separarse de ellos. Esto permite una práctica hospitalaria denominada «ingreso conjunto» recomendada por entidades como UNICEF o la Asociación Española de Pediatría, que reconocen el derecho del bebé a “permanecer constantemente con su madre” y “ser amamantado por ella”. De este modo la madre ha de tener acceso al niño las 24 horas del día y se ha de facilitar la permanencia de la madre en el centro hospitalario, ofreciéndole alimentación y un espacio para dormir. Debemos tener en cuenta que estamos hablando de bebés de muy corta edad, en los que muchas veces las madres están en pleno puerperio, con un parto muy reciente y una recuperación por delante. En esos momentos resulta muy grande la diferencia entre tener una butaca para sentarte en vez de un taburete, poder darte una ducha o no tener más que los lavabos de los baños públicos del hospital, o dormir en un sofá cama en vez de recurrir a esterillas y sacos de dormir en el suelo.
Desgraciadamente esta posibilidad se niega sistemáticamente en numerosos centros de nuestro país. La realidad hospitalaria enfrenta a las madres constantemente a situaciones en las que no solo no se facilita su participación en los cuidados de sus hijos, sino que se establece de forma involuntaria una lucha con el personal sanitario, que dificulta la permanencia de la madre junto con el bebé y que complica, además, la propia estancia del menor.
Que los padres tengan garantizadas unas condiciones mínimas de confort e higiene en las hospitalizaciones de sus hijos redunda en el bienestar de todos los implicados y no necesita de grandes inversiones ni tiene por qué ser complicado de hacer. Numerosos estudios avalan los beneficios del ingreso conjunto o el programa madre participante, que aporta mayores conocimientos de la situación sanitaria de los hijos, así como mejoras en los resultados médicos.
Sin una cama en la que poder descansar junto a su hijo, sin un baño en el que poder asearse dignamente y con la prohibición de ingerir alimentos en las habitaciones en las que los niños están hospitalizados, ¿cómo podemos garantizar que los menores están siempre y correctamente acompañados de sus padres?
Por este motivo desde LacMad nos adherimos junto con otras 64 instituciones a la declaración elaborada por la asociación El Parto es Nuestro para exigir a los organismos sanitarios correspondientes que establezcan protocolos de actuación, que además de cumplir con las exigencias sanitarias, también lo hagan con la calidad mínima humanitaria que se espera de nuestro sistema hospitalario. Así, demandamos que:
  • Se garantice el ingreso conjunto en todos los casos en que sea médicamente factible.
  • Se priorice la creación de zonas adaptadas para los acompañantes de los menores, dado el importante papel que su presencia cobra en el bienestar de los bebés y niños hospitalizados.
  • Se facilite también el ingreso conjunto cuando la persona hospitalizada sea la madre lactante. Y, en caso de que no sea médicamente posible, se pongan a su disposición medios que faciliten el mantenimiento de la lactancia, como, por ejemplo:
o Salas adecuadas para el amamantamiento, si el bebé puede acudir al hospital
o Extractores de leche materna
o Espacios para la conservación de la leche materna
Ningún bebé, ningún niño ingresado debería tener impedimentos para estar cerca de sus padres.
 
Alertamos a las instituciones de esta brecha en el sistema que atenta contra la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia y UNICEF, las recomendaciones del Consejo Europeo y la Carta Europea de los Niños Hospitalizados.
Podéis leer la declaración completa y las entidades adheridas en el siguiente enlace:

Y recordad: #MiMamáCura

 

 

Todo el mundo está muy preocupado por la obesidad infantil

Nos ha llegado un comunicado por parte de una conocida revista para padres y madres para que nos unamos con ellos contra la obesidad infantil. Y para ello nos dicen que quieren lanzar una campaña que involucre a todos los agentes involucrados, desde los padres hasta los colegios y por supuesto incluyendo a la industria alimentaria y a los medios de comunicación.

Proponen un decálogo (que está muy bien, muy bonito y completo), y nos solicitan incluir el logotipo de la asociación en su revista y su web para cuando comience la campaña. De dicho decálogo destacamos que menciona los siguientes factores:
  • La promoción de la lactancia materna como la mejor alimentación para el niño hasta los seis meses (olvidan mencionar que se recomienda que hasta esa edad sea en exclusiva y luego mínimo durante dos años, pero bueno aceptaremos barco).
  • Formación en nutrición a las familias (aunque nosotros incluiríamos aquí también a los profesionales sanitarios, a lo mejor así la AEPED deja de patrocinar alimentos tan sanos y necesarios como las galletas).
  • Respetar que los niños regulan su propio apetito, sin necesidad de obligarles a comer.
  • Implicar a la industria alimentaria para que no cree productos con demasiado azúcar, grasas (no específica las grasas trans, como si las grasas fueran malas en general, pero vale lo aceptamos), sal, etc.
  • Que los medios de comunicación ofrezcan información rigurosa sobre nutrición y ejercicio físico.
A priori todo genial, pero ¿qué pasa cuando entramos en la web de esta revista? Esto:
RevistaPreocupadaPorLaObesidadInfantil

Biberones everywhere, ou yeah

En primera plana tenemos dos veces a una madre dando biberón publicitando una marca de leche artificial y sus cereales. Esto ya directamente incumple el código de comercialización de sucedáneos de la leche materna, que está creado precisamente para proteger la leche materna de los ataques de la industria alimentaria (podéis echarle un vistazo aquí). En España no es ilegal porque desafortunadamente la normativa es más laxa y se admite publicitar las leches que no son tipo 1, y como bien nos dijo el doctor José María Paricio las empresas aprovechan este resquicio legal para hacer las latas de leche tipo 2, 3, 4 (hasta el infinito y más allá) exactamente iguales a las de tipo 1 para que podamos reconocerlas con facilidad y comprarlas, implementando en realidad publicidad «encubierta». En los envases tampoco se puede colocar la foto de un bebé rollizo feliz, pero nadie dice que no se pueda poner » al lado» de las latas en un anuncio, así que hecha la ley, hecha la trampa.

 

Por si fuera poco sus cereales tienen cantidades exorbitantes de azúcar, del todo inapropiados para niños (y menos para menores de 12 meses como es el caso), incluso con una variedad que tienen la cara de etiquetar como «sin azúcares añadidos» olvidando decir que gracias a someter a dextrinación a los cereales en su estado natural lo transformamos todo en azúcares libres.

 

A los responsables de esta revista les queremos decir que su iniciativa nos parece muy bonita y que nos uniríamos gustosamente si todo fuera coherente, pero con semejante carta de presentación nada más entrar en su web no podemos hacerlo ya que incumple más de la mitad de los puntos que ellos mismos incluyen en su decálogo. Sabemos que publicaciones como estas viven sobre todo de la publicidad, así que entendemos los motivos por los que esta clase de anuncios están y estarán ahí, así que por eso mismo nosotras seguiremos combatiendo la obesidad infantil con nuestras armas sin adherirnos a su campaña.

 

Contra la obesidad infantil nosotras como madres proponemos:
  • Que se forme adecuadamente al personal sanitario tanto en lactancia materna como en nutrición, a ser posible incorporando la figura de los nutricionistas en la sanidad pública.
  • Que la industria alimentaria no pueda financiar actividades sanitarias ni «colaborar» con estamentos como la Asociación Española de Pediatría. Así no tendríamos que ver que existe una «cátedra Ordesa» de Nutrición Infantil que crea «libros blancos» de nutrición que se toman como si fueran una guía oficial y que tienen un claro conflicto de intereses. Por supuesto tampoco podrían patrocinar congresos, financiar estudios, o anunciarse en las revistas destinadas al personal sanitario. ¿Acaso alguien se imagina a la industria tabacalera patrocinando un congreso de Neumología? ¿Por qué cuando se trata de alimentación infantil todo vale?
  • Que se publicite de forma específica la lactancia materna, dejando claros los riesgos de utilizar leche artificial. Debe ir de la mano del punto anterior, o si no no se logrará nada más que madres con sentimiento de culpabilidad y enfrentamiento.
  • Que se fomenten los hábitos de vida saludables para toda la familia. Porque los niños hacen lo que ven, no sirve de mucho promover actividades en los colegios si luego el estilo de vida es sedentario y el ambiente es obesogénico (en los casos de obesidad infantil de hecho sin reeducar a la familia no se obtienen resultados). De paso si en los colegios dejan de castigar sin recreo por no hacer los deberes, mejor.
  • Aumentar el alcance del Real Decreto 867/2008, de 23 de mayo con el que España se adhiere al código internacional de comercialización de sucedáneos de lactancia materna, ampliándolo a todo tipo de leche artificial (incluyendo leches de continuación) y alimentos para niños, así como cualquier biberón, chupete o tetina.
  • Regular de forma valiente el etiquetado de los alimentos, incluyendo un semáforo nutricional para las grasas trans, el azúcar y la sal, y una advertencia estilo las de las cajetillas de tabaco cuando los niveles sobrepasen lo admisible. La normativa es muy laxa, como bien se demuestra en este artículo publicado hace bien poco: Azúcares en alimentos infantiles. La normativa española y europea, ¿a quién protege?
  • Crear normativa específica sobre la publicidad destinada al público infantil convirtiendo en norma el código PAOS y que absolutamente nadie cumple ahora porque es voluntario, equiparándola a la reglamentación del alcohol y el tabaco. Os recomendamos que echéis un vistazo a estos links del blog Gominolas de Petróleo porque ponen los pelos de punta:
Somos muy conscientes de que nuestra propuesta no es perfecta, que seguro que faltan muchas cosas y que además se pasa de idealista. Pero por algo hay que empezar, por soñar que no quede. Y qué a gusto nos hemos quedado.

 

You may say I'm a dreamer

 

Más información:

Consejos para madres, que no ayudan (II)

Cuatro días después de nuestra primera entrega de consejos para madres que no ayudan ya tenemos material para la segunda. En la edición digital del mismo periódico nos encontramos con un artículo llamado «Cómo cuidar el pecho durante el embarazo y tras el parto» (googleadlo) en el que una ginecóloga que ha inventado un sujetador antiarrugas en el escote nos explica cómo evitar la pérdida de volumen y firmeza de los senos durante el embarazo y la lactancia.

Arrugas Escote

Esta chica no usó ese sujetador (Imagen obtenida de bellezapura.com)

La doctora empieza bien dejando claro que hay muchos mitos sobre el tema para, a continuación, caer directamente en uno de ellos: que la lactancia hace que el pecho se eche a perder. Bueno, para ser exactos dice que el pecho no perderá su firmeza si la lactancia dura «entre 3 y 5 meses», ahí es nada.

 

Consejos para que no se te caiga el pecho (de verdad)

Pues mira, ni idea, porque desde el momento en el que te quedas embarazada el pecho sufre muchos cambios. Tiene un aumento significativo de tamaño, para empezar, y además es incontrolable porque forma parte de la preparación de nuestro cuerpo para alimentar a la cría que vamos a tener. Estos cambios bruscos de volumen son los que después de que nazca la criatura aquello difícilmente vuelva a ser lo mismo. Hay mujeres que lo logran (quién sabe, quizás el resto de los consejos de la doctora son válidos) y mujeres que no, pero una lactancia prolongada(*) no hará que la situación empeore.

(*) Decimos prolongada pero en realidad para esta doctora y parte de la sociedad basta con que dure más de cinco meses.

Y con esto termina el consejo bienintencionado de hoy. ¡Feliz lactancia!

Consejos para madres, que no ayudan (I)

Estrenamos sección para hablar de publicaciones que aparecen en los medios, que supuestamente son para orientar a las futuras madres pero que más vale ignorar.

Hoy hemos desayunado con una noticia en la web de uno de los periódicos españoles de mayor tirada (que no podemos enlazar por temas legales, pero podéis buscar por «El Abc de las madres primerizas») y que contiene una lista de términos con los que debe familiarizarse toda madre primeriza (sic). El primero de todos ellos (ojo ¡el primero!) es…

(redoble de tambores)

¡PEZONERA!

Y lo que dicen sobre ellas:

  • Que si la madre quiere amamantar le van a ser de mucha utilidad, porque facilitan la tarea en caso de dolor, grietas, pezones planos, si el bebé no se agarra…
  • Que hay varias tallas disponibles para elegir
  • Cómo colocarlas correctamente para que hagan el vacío

Pezoneras DemonioLas pezoneras no son el demonio, como bien dice la IBCLC Alba Padró en su fabuloso artículo «Todo sobre las pezoneras«, pero desde luego su uso está restringido a situaciones muy concretas. Decirle a una madre primeriza que si tiene intención de amamantar es casi poco menos que recomendable tener unas en la bolsa del hospital es empezar la lactancia con muy mal pie, porque su uso indiscriminado es precisamente lo que sí las convierte en un instrumento del demonio y puede dificultar el correcto arranque de esa lactancia.

Propuesta para el ABC de las madres primerizas (o multíparas)

En vez de «Pezoneras»: «Grupo de apoyo a la lactancia«. Ya sea tipo madre a madre como el que tenemos en LacMad, ya sea en el centro de salud con la matrona. Si la madre quiere amamantar no necesita nada más que información y apoyo, porque es así como se detectarán los posibles problemas (si los hay) y se encontrarán soluciones.

Por alguna razón los grupos de apoyo no son demasiado conocidos, o se tiende a pensar que está lleno de talibanas de la lactancia materna que te asesinarán con la mirada si tu hijo toma biberones o usa chupete. Y esa no es la realidad, la inmensa mayoría de ellos está formados por gente respetuosa cuya única intención es apoyar a las familias en su lactancia. Y nunca vacilarán en apoyar el uso de leche artificial si resulta ser necesario.

En la web de IHAN España hay una lista muy completa con prácticamente todos los grupos de apoyo del país, podéis consultarla aquí:

https://www.ihan.es/grupos-apoyo/

Y aquí termina el consejo bienintencionado de hoy. ¡Feliz fin de semana!

Más información:

 

Parece ayuda, pero no lo es

El Ayuntamiento de Madrid ha dedicado una partida presupuestaria exclusiva a «proporcionar leche maternizada los bebés de Madrid cuyas familias se encuentren en una situación de vulnerabilidad». Son 107000€, nada más y nada menos, y se expresa exactamente con los términos que hemos indicado:

Campaña leche artificial Ayuntamiento de Madrid

Imagen obtenida de Madrid.es

Esta campaña ha provocado reacciones en contra por parte de asociaciones de lactancia, asesoras, pediatras, matronas, incluso la propia IHAN se ha manifestado. Sin embargo para gran parte de la sociedad la medida es totalmente acertada, y cuando nos escuchan a los que no estamos a favor nos acusan de talibanismo de la lactancia, de que no todas las madres pueden amamantar y que también tienen derecho esos niños a recibir su leche… etc.

Lo primero que queremos dejar claro es que el objetivo de las asociaciones de apoyo a la lactancia no es lograr lactancias a toda costa. Lo que se pretende es que los niños estén SANOS, y que si en su familia optan por la lactancia materna cuenten con todo el apoyo que necesiten para llevarlo a cabo. Pero siempre queremos niños SANOS por encima de todo, y de hecho una de las tareas que hacemos es recomendar leche artificial cuando realmente es necesario. No dejamos que los niños se deshidraten buscando que se alimenten sólo a pecho, hay ocasiones en las que existen problemas y si no hay leche materna disponible entonces se opta por la artificial.

Entonces ¿por qué no nos gusta la campaña?

Por múltiples razones.

Porque, de nuevo, nos gustan los niños sanos

Cuando a una familia en situación de vulnerabilidad le ofreces la posibilidad de que tengan leche artificial de forma gratuita se está haciendo lo siguiente:

  • que esa familia abandone la lactancia materna, pues la leche artificial es gratis
  • que la alimentación de ese bebé dependa exclusivamente de disponer de leche artificial y de que dicha leche artificial esté en condiciones correctas y se prepare como se debe

Esto hace que la dependencia de ese niño y de esa familia respecto a la leche artificial sea total. Es decir, haces que dependan de esa leche durante todo el tiempo que dure el período de lactancia del bebé (recordemos que hasta los doce meses son lactantes y no se recomienda la leche de vaca), por lo que si esa partida presupuestaria se agota lo que ocurre es que:

  • la familia se ve obligada a dedicar recursos económicos a adquirir la leche artificial, por lo que si están en riesgo de vulnerabilidad esto es un grave problema
  • generalmente debido al punto anterior se empiezan a preparar los biberones rebajando la cantidad de leche en polvo recomendada «para que dure más», con lo que son biberones más «aguados» y el niño no recibe la alimentación que necesita. También debemos recordar que para preparar biberones se necesita que el agua sea potable y se recomienda hervirla (la leche en polvo no es estéril), y esto no siempre está al alcance de todas las familias

Como consecuencia de esto la salud del niño se ve degradada. Y esto sin entrar en que la superioridad de la leche materna sobre la leche artificial es indiscutible, como dejan claro todos los organismos de salud serios como la OMS y la AEPED.

Porque el texto de la campaña es ilegal

Va en contra de la ley utilizar el término «leche maternizada» ya que da a entender que la leche artificial es de igual o parecida calidad a la leche materna y contribuye a que aumente la tasa de abandono de lactancia materna. Esto no es cosa de las locas de la teta (que no somos ningún lobby de presión por cierto ya que la leche materna no da beneficios a las empresas). Esto es el REAL DECRETO 867/2008, de 23 de mayo, por el que se aprueba la reglamentación técnico-sanitaria específica de los preparados para lactantes y de los preparados de continuación. En el artículo 6 sobre etiquetado, sección d) se indica específicamente:

El etiquetado deberá estar diseñado de forma que proporcione la información necesaria sobre el uso adecuado de los productos y no disuadirá la lactancia materna, quedando prohibida la utilización de los términos «humanizado», «maternizado», «adaptado» u otros similares.

Es decir, no se puede hablar de leche humanizada ni de leche adaptada, y por supuesto no se admite leche maternizada, de modo que no quede equiparado a la leche materna en cuanto a nomenclatura.

¿Cómo habríamos hecho nosotras la campaña?

Estamos seguras de que la campaña se ha hecho con buena intención. Y estamos totalmente a favor de que se proporcionen ayudas a las familias en situación de vulnerabilidad, por supuesto.

Sin embargo no nos parece correcto que se cree una campaña específica que, aunque sea sin querer, fomente la lactancia artificial sobre la materna y ponga en riesgo la salud de los niños, que estamos seguras que es justo lo contrario de lo que pretendían.

Breastfeeding is a team effort

Imagen obtenida de www.g1creative.co.uk

Puestos a pedir, sería fantástico que crearan campañas de apoyo a la lactancia materna, que hacen mucha falta. Como muestra la de «Breastfeding is a team effort» del sistema británico de salud que incluso utilizó a famosos para ello, o la de «Every ounce counts» del departamento de Texas del Servicio Estatal de Salud de Estados Unidos.

También sería fantástico que se destinaran más fondos a la formación del personal sanitario y a proporcionar información veraz a las madres en lactancia materna para que todas las decisiones que tomen sean de manera informada.

Una búsqueda rápida en Google nos permitirá comprobar que en este país no se hacen campañas de fomento de la lactancia materna por parte de estamentos oficiales, mientras que sí se hacen para recoger leche artificial. Da que pensar.

 

¿Por qué le gusta la campaña a gran parte de la población?

Son varias las cosas que se comentan a favor de la campaña, y que merecen ser explicadas.

No todas las madres tienen leche y esos niños necesitan ser alimentados igualmente

El porcentaje de mujeres que no tienen leche es del 5%. El resto de los casos en los que no se amamanta se deben o bien a decisiones de la familia o de la madre, o a haber recibido apoyo inadecuado (incluso por parte de profesionales de la salud). Dentro de ese 5% se encuentran también las madres a las que no se recomienda dar el pecho por padecer alguna clase de enfermedad que lo hace incompatible. Por supuesto en estos casos la lactancia artificial debe ser accesible, pero recordad que son pocos casos, no desde luego como para dedicar una campaña entera en exclusiva para ello anunciada a bombo y platillo. Esta parte debe ir dentro del presupuesto general dedicado para estas familias.

Aprovechamos para recordar que la mayoría de los medicamentos son compatibles con la lactancia y son muy pocas las situaciones en las que la lactancia debe suspenderse por ello, ante la duda en la web www.e-lactancia.org se puede obtener información fiable y actualizada al respecto.

Amamantar es una opción, no una obligación

Esto es cierto, pero en el caso de familias en situaciones de vulnerabilidad se debe fomentar la lactancia materna por encima de la artificial por todas las razones que hemos expuesto anteriormente. Para niños en esta situación ser amamantados con lactancia materna es una garantía de salud mucho mayor todavía que en los casos de niños que gozan de mejor posición económica.

Las madres en situación de vulnerabilidad no suelen tener leche suficiente porque están mal nutridas

Esta afirmación no es correcta. La calidad y cantidad de leche que produce una madre sólo se ve afectada en casos de desnutrición severa, algo que afortunadamente no se produce en nuestra sociedad.

Hay madres en riesgo de exclusión que son alcohólicas, drogadictas, etc. y no pueden dar el pecho

Cierto. Y para estos niños debería existir la posibilidad de acceder a la leche artificial. Pero para esto no se necesita una campaña publicitaria y presupuestaria en exclusiva, se puede garantizar el acceso a la leche artificial en las partidas para prevenir las adicciones. Del mismo modo sería mucho más eficaz hacer campañas contra las drogas o contra el alcohol.

Las madres en riesgo de exclusión tienen que trabajar y no pueden dar el pecho muchas veces

Amamantar no es incompatible con trabajar, lo que hace falta es proporcionar información adecuada para hacerlo posible. De nuevo hace falta formación en lactancia materna y apoyo a las familias.

Para finalizar

El asunto que estamos tratando aquí surge todos los años en las campañas navideñas de recogidas de alimentos. Muchas asociaciones, con toda su buena intención, solicitan la aportación de leche artificial para repartir entre las familias. Por tanto la polémica no es nueva, sólo que esta vez viene directamente por parte de un ayuntamiento muy grande y la repercusión es mucho mayor.

Esperamos haber aclarado por qué no nos parece una buena medida. No es por ser radicales de la lactancia, ni porque creamos que las madres que amamantan son mejores que las que dan el biberón (esta frase surge siempre de manera inevitable), lo hacemos porque creemos que es lo mejor para los niños.

Queremos niños SANOS, tenga el dinero que tenga su familia.

Actualización

Queja

Imagen obtenida de El Buen Comerciante

[16/12/2015] El sábado 12 de diciembre enviamos una queja por la campaña al Ayuntamiento de Madrid en nombre de nuestra asociación. Se comprometen a enviar una respuesta en un plazo no superior a tres meses y a hacer el mayor esfuerzo posible por hacerlo antes de quince días laborables, os avisaremos si tenemos novedades.

[17/12/2015] Desde la Oficina de Atención al Ciudadano del Ayuntamiento de Madrid nos informan de que la reclamación ha sido asignada a «MADRID SALUD» como unidad gestora.

Más información:

Lo que NO significa ser lactivista (I)

A principios de febrero los medios de comunicación sufrieron un terremoto informativo debido a que un pediatra publicó un libro sobre lactancia materna en el que se contradicen las directrices de la OMS y la AEPED sobre el tema. El asunto ha sido discutido largo y tendido y sigue trayendo cola, y desde LacMad no tenemos nada más que añadir a la gran cantidad de iniciativas que están surgiendo por todo el país para paliar los efectos de esta publicación.

En LacMad invertimos nuestro tiempo en formarnos sobre lactancia materna y en apoyar a las madres que desean dar el pecho porque creemos que cada familia tiene derecho a elegir la forma en la que alimenta a sus hijos, y si la forma elegida es la lactancia materna muchas veces se necesita un apoyo extra para conseguirlo. No consideramos que nadie sea mejor madre por dar el pecho, ni que las que deciden utilizar leche artificial desde el principio sean egoístas, ni que la que empieza dando el pecho y se pasa al biberón sea una floja. Lo único que pretendemos es proporcionar información desde el punto de vista de la evidencia científica, para que nadie tenga que dejar la lactancia materna por falta de apoyo.

Lactivista

Esto nos convierte en lactivistas. Existen multitud de webs en los que se puede encontrar la definición de lactivismo, su origen, sus objetivos, y lo describen tan bien que no hace falta que lo repitamos aquí. Incluso existe un libro de Ibone Olza que se titula así, muy recomendable por cierto.

 

 

En el libro del pediatra que mencionamos se acusa de una forma muy directa al lactivismo de una enorme cantidad de tópicos que es cierto que están bastante arraigados en muchos sectores de la población. Hemos hecho una recopilación de ellos para dejar claro que no somos un montón de locas obsesionadas por que los niños se alimenten únicamente de pecho caiga quien caiga, y nos ha quedado bastante largo por lo que lo repartiremos en varias entregas. Aquí tenéis la primera.


1. El lactivismo no significa considerar que los hospitales no-IHAN sean enemigos de los niños

ihanQue un hospital sea IHAN significa que tanto la madre como el niño tienen más posibilidades de recibir una asesoría en lactancia materna de mayor calidad que en un hospital no-IHAN, y que los protocolos de atención a madre y a niño tienden a la no separación. Esto es un hecho. No significa que todo el personal de un hospital IHAN esté correctamente formado en lactancia ni que no haya nadie en todo un hospital no-IHAN que sea prolactancia, sino que tienes mayores posibilidades.

Las lactivistas no tenemos acciones en los hospitales, ni tenemos interés personal en que las madres acudan más a un sitio o a otro.

 

2. El lactivismo no significa fomentar que las madres que dan leche artificial se sientan mal («malas madres»)

Imagen obtenida de www.galleryoftheabsurd.com

El lactivismo se basa en el respeto absoluto por las decisiones de cada familia. Cada una tiene sus circunstancias y sus necesidades, y nunca debemos juzgar los actos de nadie. Es obvio que la leche materna tiene unas cualidades que no puede tener la leche artificial, pero elegir una opción u otra no tiene nada que ver con las aptitudes en lo que a maternidad/paternidad se refiere.

Son innumerables las circunstancias en las que los padres tenemos que elegir, unas veces serán unas y otras serán otras y las hacemos siempre pensando en lo mejor para nuestros hijos. Después del tema teta/biberón pasamos al tema trozos/papillas, comida casera/potito, porteo/carrito… hay infinitas combinaciones posibles y no hay una verdad universal.

 

3. El lactivismo no está en contra de la leche artificial, sino de su uso inadecuado

Imagen obtenida de la mediateca de RTVE

Porque es totalmente falso que las leches artificiales hoy en día se parezcan mucho a la leche materna, ya que por mucho que avance la ciencia nunca será un líquido vivo. Es imposible que los sucedáneos adapten su composición al momento del día en el que el niño come, contengan los anticuerpos adecuados en cada momento, o incluso varíe su proporción de grasa según las necesidades del bebé.

Las leches artificiales son una alternativa válida siempre que no es posible que el bebé tenga acceso a la leche materna, pero no están exentas de riesgos y el organismo del niño asimila mejor siempre la leche de la madre que la artificial(*). En asociaciones como LacMad colaboramos con las familias para que los bebés sean alimentados preferentemente con lactancia materna, sin perder nunca de vista que lo principal es que el niño esté sano. A veces surgen problemas en la lactancia que hacen que los bebés necesiten suplementos de leche artificial, y es nuestra labor saber reconocer cuándo es así e informar debidamente a las familias sobre ello.

(*) Existen circunstancias muy concretas en las que el bebé no puede alimentarse del pecho de su madre, como por ejemplo que padezca galactosemia, que la madre tenga posibilidades de contagiarle alguna enfermedad como el SIDA, que la madre esté recibiendo determinados tratamientos antitumorales… Puedes encontrar más información al respecto aquí: www.who.int

 

Más información:

  • Iniciativa IHAN: www.ihan.es
  • Código Internacional para la Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna (UNICEF): www.unicef.org
  • Razones médicas aceptables para el uso de
    sucedáneos de leche materna (OMS) (formato pdf): www.who.int

(Continuará…)

 

La Lactancia Materna y el Colegio de Odontólogos de Madrid

En LacMad nos hacemos eco de la denuncia que hace la odontóloga Irene Iglesias Rubio acerca del dípitico sobre salud bucodental infantil que ha difundido el Colegio de Odontólogos de Madrid. Incluimos en nuestro blog la protesta oficial que ha realizado al respecto el Comité de Lactancia Materna, con el objetivo de que llegue al mayor número de gente posible. Recordad:

La lactancia materna prolongada no provoca caries

 

Puedes consultar el díptico haciendo clic en cada una de las imágenes siguientes:

saludbebe1_peq saludbebe2_peq

 

Y esta es la respuesta del Comité de Lactancia Materna de la AEP.

Estimados Señores:

Nos dirigimos a ustedes desde el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría para expresarles nuestro desacuerdo y preocupación por las consecuencias sanitarias que pudieran derivarse, en relación con el tríptico editado por la fundación COEM y Salud Madrid dirigido a padres, titulado “Guía práctica de salud bucodental en bebés”, que se puede descargar en su web en el siguiente enlace: http://coem.org.es/?q=node/21279

En este tríptico se recogen varias afirmaciones sobre las que nos gustaría hacerles algunas consideraciones:

“Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses es suficiente para brindar a los bebés todos los nutrientes necesarios para su pleno desarrollo, además de constituirse en la mejor protección contra las enfermedades del recién nacido”

  • La Organización Mundial de la Salud (OMS)1, la Unión Europea (UE)2 y el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP)3 recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida, y complementada con otros alimentos hasta los 2 años o más, esto es, hasta que la madre y el bebé lo deseen. La leche materna se presenta como la mejor alternativa posible para la alimentación de los bebés, decir que es “suficiente” para cubrir las necesidades nutricionales del bebé, es menospreciar sus innumerables beneficios4 y los riesgos que conlleva la alimentación con leche artificial.

“la lactancia materna prolongada y a demanda hasta los 2 o 3 años puede favorecer un cuadro infeccioso de caries. Los especialistas coinciden en que el problema de aparición de la caries en edades tempranas, depende tanto de la prolongación del tiempo de lactancia materna, como de la ausencia de medidas higiénicas después de cada una de las tomas”.

  • La caries es una enfermedad multifactorial y existen circunstancias que influyen en su desarrollo, que han sido bien estudiadas y conocidas. Aunque diversos autores incluyen la lactancia materna como factor de riesgo, actualmente se trata de un tema muy debatido y controvertido. Los estudios que llegan a esta conclusión, a menudo tienen grandes deficiencias metodológicas y no tienen en cuenta otros factores importantes: la cantidad de azúcares ocultos ingeridos, los picoteos de alimentos azucarados, la consistencia de los alimentos, los hábitos higiénicos y la salud bucodental de los padres o la existencia de alteraciones anatómicas. Por otra parte, el posicionamiento de los profesionales respecto al tema, a menudo está influenciado por opiniones personales, experiencias o prejuicios frente a la lactancia prolongada.
  • El efecto protector de la lactancia materna aumenta en proporción directa con su duración. Se ha constatado que a mayor duración, menor incidencia de enfermedades 5. A pesar de los prejuicios culturales de nuestra sociedad, la lactancia materna más allá de los 2 años sigue teniendo beneficios tanto para la madre como para el niño y muchas madres eligen esta opción natural que por otro lado era la norma biológica hasta el siglo pasado6.
  • Tras una revisión bibliográfica utilizando la metodología de la medicina basada en la evidencia, se constata que todos los estudios más relevantes por su diseño (7-17) (1 ensayo clínico aleatorizado (Kramer 2007); 4 revisiones ( Valaitis 2000, Ribeiro 2004, White 2008 y Lavigne 2013) ; 3 estudios de cohortes (Lida 2007, Arora 2011, Hong 2014) y 3 estudios transversales ( Mohhebi 2008, Nunes 12 y Nobile 2014) concluyen que NO EXISTE EVIDENCIA CIENTÍFICA para demostrar esta relación y ponen en evidencia la baja calidad de muchos de los trabajos sobre el tema.

Nos parecen también especialmente reveladores los estudios antropológicos de diversas localizaciones y autores, entre ellos los trabajos del Dr. Palmer18 que examinó cráneos de niños del Museo Natural Smithsonian de Washington datados en la prehistoria (cuando la única forma de alimentación de los bebés era la lactancia materna y siempre prolongada) y demostró que en la gran mayoría de los dientes deciduos estudiados no había caries. Según los individuos aumentaban en edad, aumentaba la prevalencia de caries siendo variable entre unas y otras poblaciones, y siendo en general baja, hecho que se asocia con la dieta y costumbres propias de cada población estudiada. Así mismo, de todas las especies de mamíferos, que como su nombre indica amamantan a sus crías, prácticamente ninguna presenta caries en los dientes deciduos19 , salvo la especie humana.

Como reseñan en el tríptico, la evidencia también sugiere que los niños alimentados con leche materna pueden desarrollar una oclusión más favorable en la dentición temporal y presentan un menor riesgo de instauración de hábitos nocivos de succión y deglución(20-22), un beneficio de la lactancia materna que ni las familias ni muchos profesionales suelen conocer y difundir.

“No utilices ni el biberón ni el pecho como sustituto del chupete”

  • La redacción de esta frase induce a pensar que el chupete es la norma y se debe utilizar de forma imprescindible. Sin embargo, tanto su uso como el de otras tetinas artificiales interfieren en la lactancia23 y por otro lado pueden provocar alteraciones de los maxilares y de la función oral24. Los bebés amamantados a demanda cubren sus necesidades de succión no nutritiva también en el pecho, no necesitan chupete.

Teniendo en cuenta todo lo anteriormente expuesto, queremos transmitirles que consideramos que los profesionales sanitarios (y por supuesto los dentistas) tienen la responsabilidad de PROTEGER Y PROMOVER LA LACTANCIA MATERNA APOYANDO LAS RECOMENDACIONES DE LA OMS25 y de ofrecer mensajes correctos y actualizados basados en la evidencia científica. Afirmaciones como la que se transmite en el tríptico sin una base científica concluyente, desprestigian los beneficios de la lactancia, culpabilizan a las madres que eligen seguir amamantando más allá de los dos años y disuaden a otras de continuar haciéndolo, mal asesoradas por los propios profesionales o presionadas por razones que carecen de justificación, dejando así de disfrutar de todos los beneficios que continúa teniendo la lactancia prolongada.

Probablemente no sean conscientes del daño que puede causar la difusión de esta información, pero a nuestro modo de ver las consecuencias son devastadoras, choca radicalmente y contradice la recomendación que nuestro Comité defiende, respaldado por la

evidencia y que ha servido para ir aumentando progresivamente tanto las cifras de lactancia materna como su duración, mejorando la salud de toda la población.

Les sugerimos encarecidamente que reconsideren la redacción de la parte alusiva a la lactancia materna del tríptico reforzando el mensaje positivo para promoverla y recalcando sus beneficios ya sobradamente contrastados. No utilicen mensajes como “puede favorecer” que carecen de soporte científico y contribuyen a perpetuar “mitos” erróneos que deberían ir desapareciendo ayudando a difundir entre la población la información más fiable de la que disponemos.

Los esfuerzos deberían ir encaminados a hacer énfasis en la higiene dental desde una fase temprana, a asesorar a los padres para reducir la frecuencia del consumo de azúcares y a transmitir de forma contundente TODOS los beneficios que tiene la lactancia materna en general y especialmente en la salud bucodental.

 

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